El azúcar es un componente básico de  más del 92% de todos los alimentos preparados, siendo la materia prima más abundante en más de la mitad de ellos. Y el error de nuestros hábitos alimenticios parece residir en una mala alimentación durante la infancia con caramelos, golosinas y bebidas azucaradas. Estos hábitos desencadenan la creación de una adicción tanto física como psicológica a alimentos con alto contenido en azúcar, lo que puede llevar a un terrible daño a medio y largo plazo.

Si bien se ha convertido en una droga adictiva que es introducida en la primera etapa de la infancia con los caramelos y golosinas, seguida de las bebidas azucaradas. Investigaciones han demostrado que el azúcar es 100% carbohidratos y carbohidratos de muy alto índice glucémico provocando en el cuerpo una sensación de calor, energía y bienestar que  pronto se convertirá en somnolencia decaimiento y pérdida de fuerza.

Caloría vacía

Y si analizáramos la composición del azúcar mismo, nos daríamos cuenta de que el azúcar mismo pertenece a las denominadas “calorías vacías” alimentos que  no alimentan ni aportan ningún beneficio a nuestra salud o a la regeneración a nuestros tejidos. El consumo de este induce a la persona a reducir la ingestión de verdaderos nutrientes como carne, pescado, pollo, verduras, frutas, leches, queso y legumbres.

Por otro lado las industrias de golosinas así como la de bebidas azucaradas, representan un volumen de ventas importante en el mercado mundial. Estos negocios ante la desorientación de los expertos, tratan de tomar medidas para que sus productos sean menos dañinos. Pero parece ser que los descubrimientos científicos que muchos de organizaciones aportan a una dieta sin azúcar no es suficiente. En esta lucha de que es azúcar en realidad y de cómo evitar su consumo se debería incluir un factor más influyente. Para acelerar el proceso los gobiernos deben tomar medidas para que obliguen a los fabricantes a sustituir esos productos nefastos por otros más sanos y nutritivos que promuevan una regeneración celular y reduzcan al máximo su porcentaje de calorías.

Pasando de una etapa de infancia a otra más de pubertad o crecimiento juvenil creemos que para muchos jóvenes la ingesta de azúcar no afecta. La mala alimentación o el exceso de azúcar durante este periodo se contrarresta con un metabolismo más alto. El poder de comer lo que se quiera sin engordar. Esa capacidad de tolerancia y absorción es solo temporal e ira disminuyendo, cuando quieran darse cuenta generalmente ya es demasiado tarde para reaccionar encontrándose en el proceso comentado.

Cualquier persona que haya llegado a acostumbrarse a tomar grandes cantidades de azúcar conoce perfectamente su efecto adictivo y por eso que para todas aquellas personas que disminuyan su ingesta, advertirles que se les va a producir un síndrome de abstinencia, con sensaciones de malestar, decaimiento, ansiedad, sensación de que el cuerpo se lo pide.

Concluimos que el abuso de consumo de azúcar, generalizado en la alimentación moderna, es la causa fundamental de enfermedades degenerativas como: diabetes, arterosclerosis, cardiopatías, osteoporosis, hipertensión, caries dental, alergia, enfermedades degenerativas del cerebro, cáncer , etc..

Si consideras importante cuidar tu salud, nuestra recomendacion es que te informes en foro de expertos nutricionales, que compartas tus experiencias (éxitos y dificultades) y conozcas de primera mano la de otros usuarios.

Pin It on Pinterest