“ERRORES ESTÚPIDOS” QUE HAN PASADO DESAPERCIBIDOS DURANTE DÉCADAS.

Error #10: Alternar «fases de volumen» y «fases de definición»

El culturismo como hoy lo conocemos tiene poco más de 70 años de vida y, como en todos los sectores de la sociedad, la nutrición de los culturistas también ha pasado por todas las etapas de aprendizaje a base de “prueba y error”.

Quizás el error que más daño ha causado, a medio y largo plazo, a aquellos culturistas y deportistas que lo han cometido durante décadas ha sido el de reducir exageradamente el consumo de grasas. Recordemos aquellas épocas en las que se recomendaba desayunar 12 ó 15 claras de huevo y apenas ingerir grasa durante el resto del día.

Como muchos de los que han leído mi libro Isodieta saben perfectamente, la falta o escasez de grasa en la dieta nos conduce a carencias en la asimilación de todas las vitaminas liposolubles, reducción grave de la producción de testosterona y todas las hormonas sexuales, propensión a sufrir desgarres, roturas de fibras, lesiones musculares y articulares, artrosis, asma, alergias, calvicie, estrías, varices, hemorroides, hernias, arrugas, envejecimiento de la piel, etc.

AFORTUNADAMENTE, YA SON MUCHAS LAS VOCES QUE SE VAN LEVANTANDO EN DEFENSA DE LA IMPORTANCIA DE INGERIR LA CANTIDAD NECESARIA DE GRASA, TAN ESENCIAL COMO LA CANTIDAD NECESARIA DE PROTEÍNAS, como fui el primero en explicar detenidamente en mi libro “Adelgazar sin matarse” en 2005 y he profundizado en el último “Isodieta”.

El error de alternar volumen y definición

El segundo error que más daño ha causado a los culturistas ha sido el de someter a sus cuerpos a “etapas salvajes de volumen” y “etapas salvajes de definición”.

Todos conocemos a culturistas que, desde el día siguiente a la competición y bajo la justificación de que entran en una etapa de volumen, se atiborran de carbohidratos pretendiendo que eso les hace ganar músculo y defendiendo, en muchos casos, que es una forma muy sana de alimentarse.

LA MAL LLAMADA “ETAPA DE VOLUMEN”, JUSTIFICACIÓN PARA PONERSE CIEGOS DE CARBOHIDRATOS Y ENGORDAR COMO BOTIJOS, es defendida por algunos diciendo que están ganando músculo porque siguen entrenando y creen que van a conseguir quemar esas ingentes cantidades de carbohidratos, cuando en realidad lo que están ganando es GRASA, los dos tipos de grasa, INTRA Y EXTRA MUSCULAR. Ese aporte exagerado de carbohidratos no proporciona absolutamente nada de nitrógeno ni aminoácidos y, por lo tanto, jamás se puede convertir en músculo.

Son los mismos que critican a la Isodieta y a otras dietas que reducen los carbohidratos, llegando a inventarse que los carbohidratos fueran “esenciales” o que si quitamos los carbohidratos nos quedaremos sin fuerzas para entrenar. No se dan cuenta de que la grasa, de la que se privan, les podría proporcionar 9 cal/gr, más del doble que los carbohidratos, no provoca secreción de insulina por su lenta asimilación y ya es considerada por muchos entrenadores un combustible mucho más eficaz que los carbohidratos. Al casi eliminarla de su alimentación, pretenden compensar la falta de energía de la que se están privando con un montón de carbohidratos que les proporcionan una energía muy fácil de asimilar pero muy volátil pues, al menor descuido, provoca secreción de insulina y se convierte en grasa acumulada privándoles de esa energía que pretendían. Los carbohidratos proporcionan una energía “traicionera”.

Tampoco se dan cuenta de que la dieta excesivamente baja en grasas que siguen está destruyendo, a medio y largo plazo, sus articulaciones, tendones y ligamentos y haciéndoles propensos a las lesiones y roturas de ligamentos porque, sí es cierto que hay ácidos grasos “esenciales” que nuestro cuerpo no puede producir y necesitamos recibir a través de la alimentación.

¿Fuertes o gordos?

Cuando intentamos hacerles ver que se están poniendo demasiado gordos, se ofenden y pretenden hacernos creer que no están gordos sino fuertes y nos garantizan que, SIN CAMBIAR SU DIETA (que según ellos es muy “sana”, cargada de HC y casi sin grasas), conseguirán máxima definición en cuanto lo deseen. Todos sabemos que para milagros hay que ir a Lourdes y que con una dieta que les está poniendo gordos, como globos a punto de reventar, es imposible que por arte de magia se convierta en una dieta de definición. Es el principio de “negar la evidencia”, exactamente igual que a los “megaréxicos” que comento en mi libro y a tantos he tratado y estudiado en mi consulta de Miami.

Lamentablemente, los que así actúan están esperando utilizar unas “pócimas milagrosas” que se llaman “esteroides” y, efectivamente a base de esteroides pueden llegar a alcanzar una definición que les permita competir pero no sin pagar el precio que, a medio y largo plazo, su uso equivocado conlleva y la desnutrición que les producen esos ciclos de engorde y adelgazamiento, además de todas las enfermedades que la falta de grasa les puede ocasionar.

También afortunadamente cada día hay más expertos que empiezan a recomendar la moderación en esos procesos y aconsejan mantener casi el mismo peso durante el mayor tiempo posible, evitando esas subidas y bajadas de peso que siempre resultan perjudiciales.

“ESTE ES EL CAMINO, QUE MARCA LA ISODIETA”

Parece que el súper campeón Lee Haney también pensaba lo mismo, como describe en el artículo publicado en ‘Muscular Development Latino’. «Ganar grasas no te hace más fuerte», afirma el 8 veces Míster Olympia.

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