“ERRORES ESTÚPIDOS” QUE HAN PASADO DESAPERCIBIDOS DURANTE DÉCADAS.

Error #7: La proteína de suero es la mejor para ganar músculo

En miles de revistas y páginas relacionadas con la nutrición, el culturismo y otros deportes, leemos constantemente que las proteínas de suero (whey) son de rápida asimilación, mientras que las proteínas de caseína son de lenta asimilación y, en función de eso, son recomendadas para una u otra hora del día. 

La ‘caseína’ es la mayor parte de la proteína de la leche (80%) que se utiliza para fabricar quesos, yogures, requesón, etc., mientras que el suero (whey) es el líquido transparente que expulsan los quesos al formarse y del que hay millones de toneladas en todo el mundo como sobrante de la fabricación de quesos. Millones de toneladas que no valen nada o que tienen un valor negativo porque antes las fábricas de queso tenían que pagar un alto precio para deshacerse de ellas sin que contaminaran el medio ambiente.

Se trata de una materia prima baratísima o con coste negativo, que ahora se utiliza para fabricar proteínas en polvo. Tan barato es este producto o les interesa tanto a los fabricantes utilizar el suero que han logrado elaborar lo que llaman ‘caseína micelar’. Es una sustancia que ahora se está empezando a extraer también del suero y que, como él, tiene el grave inconveniente de que sus partículas son extremadamente pequeñas. Las micelas tienen un diámetro medio de unos 120 nm. El nanómetro (nm) es la milmillonésima parte de un metro o, lo que es lo mismo, la millonésima parte de un milímetro.

El que la caseína micelar  tenga las partículas tan microscópicas, igual que sucede con el suero, se presenta por los fabricantes como una ventaja cuando realmente representa un inconveniente. Lo que supone es que se digieren tan deprisa que producen un exceso de aminoácidos en sangre que superan la capacidad de asimilación, originando sobrantes que hay que eliminar por el riñón.

Tratando de resolver esta verdadera dificultad, la fábrica americana ‘Optimum Nutrition’ (propiedad de una gigantesca fábrica de quesos) acaba de sacar una nueva caseína micelar que llaman Tri-celle. Afirman sobre ella que han logrado agrupar cada 3 partículas en una sola para que tenga mayor tamaño y sus aminoácidos se incorporen a la sangre más lentamente. Os puedo decir que yo la he probado y sus partículas siguen siendo tan pequeñas que casi ni siquiera dan densidad y color al líquido en que se disuelvan.

¿Por qué es mejor la proteína de caseína?

Cuando decidí fabricar el Vitality 95, hice una investigación muy profunda para encontrar una materia prima que garantizara la ganancia de músculo y la pérdida de grasa. Todo ello incluso sin ejercicio, ya que la inmensa mayoría de los pacientes que atiendo en mi consulta de Miami son personas obesas y sedentarias y, si no es con lo mejor de lo mejor, resulta muy difícil lograr los magníficos resultados que estamos logrando.

En la exhaustiva selección que hice, me decanté por utilizar la misma materia prima que se utiliza para fabricar el ‘Casilán’, el alimento-medicamento que usa la industria farmacéutica para recuperar a niños y ancianos desnutridos. Esta materia prima es el caseinato cálcico originario de Australia y Nueva Zelanda. Las partículas son muchísimo más grandes, su valor biológico es óptimo y la permanencia de los aminoácidos en sangre se alarga por horas. Es el más rico en ácido glutámico, precursor de la glutamina.

Empecemos por decir que todas las proteínas se digerirían casi a la misma velocidad si sus partículas fueran del mismo tamaño pero en el caso de las proteínas de suero (whey) y de la caseína micelar (extraída ahora también del suero), las partículas son tan diminutas porque provienen del suero, que es un líquido transparente debido al ínfimo tamaño de sus partículas y de las micelas que ya de por sí son microscópicas.

Cualquier tipo de proteína en polvo que tomemos disuelta en agua u otros líquidos, sea del tipo que sea, se digiere bastante bien porque llega al estómago muy diluida y los jugos gástricos cumplen perfecta y rápidamente su función de romper las cadenas de aminoácidos que las forman, sin ningún obstáculo. Pero, en el caso del suero y de la caseína micelar, las partículas son tan extremadamente finas que provocan un exceso de asimilación que muy frecuentemente supera nuestra capacidad, haciendo que entren demasiado deprisa en sangre y que una parte de ellas se desperdicie igual que si superáramos nuestra capacidad de asimilación con carne, pollo, etc.

Proteínas ‘duraderas’

Una vez digeridas las proteínas, sus aminoácidos ya liberados se incorporan a la sangre y son distribuidos por todo el cuerpo hasta llegar a los trillones de células que lo componen. Es en su interior donde se recompone la proteína humana que es el material básico de todas ellas. Por lo tanto, el provecho que podamos obtener de una determinada proteína no depende de su velocidad de asimilación sino de su permanencia o duración en sangre. COMO VEMOS, NO ES TAN SIMPLE COMO DECIR QUE UNAS PROTEÍNAS SEAN DE RÁPIDA Y OTRAS DE LENTA ASIMILACIÓN.

Como todos sabemos, cuando en ese proceso de asimilación y regeneración se agota uno de los aminoácidos que llamamos “esenciales”, más concretamente el que llamamos “aminoácido limitante”, automáticamente se interrumpe el proceso de asimilación y regeneración celular y todo el resto de aminoácidos que circulaban por la sangre resultan inútiles y deberán ser eliminados como sobrantes.

Aquí es donde hay una diferencia fundamental entre la caseína o el suero y el caseinato cálcico. Los primeros, mantienen su capacidad de regeneración durante poco tiempo (por eso se dice “de rápida o corta asimilación”). Por otra parte, el caseinato cálcico mantiene su capacidad de regeneración durante mucho más tiempo, hasta que ya no queda prácticamente nada de los otros aminoácidos esenciales. Por eso se dice que es “de completa asimilación”.

Esta diferencia tan importante entre el suero o la caseína micelar y el caseinato cálcico es fundamental en personas con muy bajo metabolismo y poca actividad física.

Como siempre, cada persona es un mundo. Para un culturista que entrena con altísima intensidad todos los días, utilizar proteína de suero o caseína micelar  puede resultar aceptable porque puede ingerir mayores cantidades y la parte que no asimila la utilizará como combustible y listo.

Pero para una persona obesa o con sobrepeso, QUE TIENE MUCHA GRASA QUE QUEMAR Y UN METABOLISMO MUY BAJO, la enorme ventaja del caseinato cálcico puede suponer la diferencia entre PERDER GRASA Y GANAR MÚSCULO O, POR EL CONTRARIO, FRACASAR EN EL INTENTO. Por este motivo, obtienen muy poco resultado aquellos obesos que intentan seguir la Isodieta con proteína de suero.

Ventajas del caseinato cálcico

Aunque evidentemente la proteína de suero es mucho más barata que el caseinato cálcico porque el suero como materia prima es sumamente barato, al fin de cuentas puede no haber mucha diferencia de costo para el consumidor pues el caseinato cálcico, al aprovecharse totalmente y durante más tiempo, permite utilizar dosis más pequeñas para los mismos o mejores resultados.

Otro “error estúpido” constantemente repetido por parte de los “expertos” es el de decir que debemos tomar proteína de suero inmediatamente después de entrenar para proporcionar a nuestros músculos “urgentemente” los aminoácidos que necesitan para fortalecerse.

La realidad es que, si el entrenamiento ha sido correcto y efectivo, nuestros músculos van a requerir aminoácidos circulando en la sangre durante dos, tres o cuatro días, que es el periodo de desarrollo muscular y cicatrización de los microtraumas celulares que ocasionamos al entrenar de forma súper intensa. De nada serviría que hiciéramos una buena comida post entreno si no mantenemos esa circulación de aminoácidos en sangre de forma continuada, durante el mayor tiempo posible en todo el proceso. Un proceso que, en caso de agujetas muy fuertes puede llegar a durar hasta cuatro días. Evidentemente, si durante esos cuatro días mantenemos las tomas regulares con caseinato cálcico (Vitality 95), la efectividad y aprovechamiento será muchísimo mayor.

Si esto es tan claro, ¿por qué hay tanta gente que sigue recomendando la proteína de suero? Pues muy sencillo, a los fabricantes les conviene muchísimo más vender proteína de suero porque la materia prima es prácticamente regalada y, por eso, repiten y repiten que es lo mejor del mundo. Todo lo que se ahorran en la materia prima lo pueden usar en hacer publicidad, y ya sabemos que la publicidad es muy efectiva. La venta de proteína de suero supone tantos cientos de millones de dólares de beneficios que la mayoría de las fábricas americanas de suplementos pertenecen, hoy en día, a los grandes fabricantes de queso.

Si realmente te interesa tu salud, mantener un magnífico tono muscular “sin esteroides” y eliminar toda la grasa posible, te propongo que experimentes por ti mismo lo que aquí he comentado. Prueba a estar dos meses con 4 batidos diarios de proteína de suero o caseína micelar (porque si lo pruebas con uno al día no notarás nada) y dos comiditas nutritivas. Después, prueba otros dos meses con 4 batidos al día de caseinato cálcico (Vitality 95), de la misma cantidad por toma y también con las dos comiditas de alimentos a los que estás acostumbrado. Te garantizo que si realizas esa comprobación, en sólo esos dos meses, la diferencia será tan evidente que no te quedará ninguna duda al respecto.

“ESTE ES EL CAMINO QUE MARCA LA ISODIETA”.

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